22 de mayo de 2008

LA FELICIDAD TAMBIÉN RESIDE EN UN PERRO.



Seguro que ya habéis oído alguna vez que tener la compañía de un animal doméstico puede mejorar nuestra salud. Unos científicos han demostrado que tener un perro es más saludable que tener un gato. Según ese estudio, los dueños de perros presentan una tensión arterial inferior y mejores niveles de colesterol, posiblemente gracias a los paseos regulares con sus amigos de cuatro patas.

Un estudio publicado en 1995 encontró que los dueños de perros tenían un 8,6 % más de probabilidades de seguir viviendo normalmente después de un año de un infarto que los que no poseen un perro.

Un estudio reciente en Israel concluyó que los animales pueden ayudar a la gente que padece esquizofrenia a sentirse mas tranquila y mas motivada, además los perros pueden ayudar a los niños crónicamente enfermos a soportar los procesos dolorosos de curación de enfermedades.

Resumiendo, los perros mejoran nuestra vida.

Las fotos son de Duna (Labrador retriever) y Elio (Rhodesian ridgeback), dos perros que han repartido mucha felicidad.

Como decía alguien, si los perros no van al cielo, cuando me muera, quiero ir a donde van ellos.

Un besín para Elio, que es allí donde nos está esperando.

3 comentarios:

Rita Jardón dijo...

elio, eliodoro, eliote, eliotín, perrucho, perrín, el perro más fantástico del mundo, el perro gato, elio no te comas eso, elio no te comas tampoco eso, elio tranquilo, ¿dónde está elio? durmiendo, elio quiere a jorgín, elio quiere a papá, elio te echamos de menos.
y eso que yo disfruté poco de él los últimos años.
me gustaría tener un perro. o, incluso, un gato. pero mejor un perro gato, como elio.

María Antonia dijo...

Ahora que estamos de lleno con el tema de la discapacidad me acuerdo mucho de Elio en sus últimos años, cuando Jorge hacía de dueño-guía y le avisaba cada vez que se encontraba con alguna barrera física (menos cuando Jorge se despistaba y Elio se chocaba contra una farola). Elio fue el mejor perro del mundo, antes y después de su discapacidad, aunque Duna le seguía muy de cerca. Qué voy a decir yo de mi perrina, que aunque últimamente no la saco nunca por falta de tiempo me sigue queriendo con locura!!!!
Los perrines son de lo mejor que hay en el mundo.

Rita Jardón dijo...

ya, a mí me encantan y hacen una labor social increíble.
no sé si será siempre así, pero en nuestro caso elio cambió para bien el ambiente familiar.
cada día me planteo más a menudo tener un perrín.
duna es preciosa!!